
La mayoría de usuarios de Internet conocemos las dos caras de este mundo. La más maravillosa e idealista, la del conocimiento, los aportes positivos y la sana convivencia. Y la más oscura e infausta, repleta de contenido despreciable y ofensivo, de discursos de odio y materiales repulsivos. Una grave problemática que de no ser abordada por las plataformas las podrá llevar a juicio en Reino Unido.
Aunque hace algunos años lo extremista y ofensivo parecía escondido, poco a poco aflora con más virulencia en la superficie de servicios como Facebook, YouTube o Twitter. Se ha convertido en motivo de preocupación. Porque es un asunto que debe atajarse y porque, desgraciadamente, no resulta una tarea fácil de resolver de una forma satisfactoria para todos.
Read More