
Investigadores de Kaspersky Lab han descubierto un peculiar nuevo ransomware que empezó a difundirse a principios de este mes de agosto. Sobre el papel no se diferencia demasiado de otros modelos de este tipo de malware, pero su interfaz esconde un módulo oculto con el que poder personalizar los ataques.
El malware se llama KeyPass, y los investigadores rusos creen que esta capacidad podría ser una indicación de que los delincuentes detrás del troyano pretenden usarlo en ataques manuales. Vamos, que no sólo quieren que se difunda con sus ataques por defecto, sino que podrían querer ser capaces de diseñar ataques especialmente configurados para víctimas concretas.
Read More





